Pasamos el fin de semana y hay muchas noticias que no deben
pasarse por alto. Algunas que tomo como ejemplo son el cupo laboral travesti-trans -con media sanción
en diputados-, la ley de equidad de género en los medios, la ley de talles -ambas
ya aprobadas-, e internacionalmente, que las mujeres mayores de arabia saudita
van a poder vivir solas.
Muchas notas acerca de cada una de estas leyes ya se
divulgaron y por ahora mi plan no es explicar cada una de ella, sino entablar
una conversación conmigo (¿y ustedes?) acerca de la importancia y el peso
social que tienen.
En las películas viejas muchas veces nos espantamos cuando
vemos la cantidad de barbaridades que se hacían y yo me pregunto ¿cómo veremos
estos hechos dentro de 40, 50 años? ¿Serán ya algo permanente?
Es 2021 y:
-Tenemos que especificar bajo leyes que todas las personas
merecen tener un trabajo, seas del género que seas.
-Festejamos que las mujeres puedan vivir solas sin un hombre
(locura).
-Nos ponemos felices porque en los medios de comunicación
van a haber voces más diversas, cuando la comunicación se trata siempre de la
diversidad de ideologías y pensamientos (¡!!)
-Recién ahora es
ilegal el talle único.
Las leyes siempre son un paso para que une pueda soportarse
desde lo legal, ¿y en la día a día?
El periodismo es una de las ramas de humanidades que,
personalmente como estudiante del mismo, encuentro de vital importancia para lo
habitual de un ciudadano.
Imagínense lo importante que es tomar espacios masivos para
conocer conceptos nuevos y mostrarse al mundo que hace no muchos años decíamos “crimen
pasional” y ahora sabemos que se dice “femicidio/transfemicidio/travesticidio”,
etc. Antes estábamos locas, pero ahora nos toman un poquito más enserio.
Todavía miles de ciudadanes no se encuentran ni se sienten
representades en los medios de comunicación O en la política. Sin embargo,
podemos ver poco a poco las transformaciones que se lograron gracias a las
luchas de estos colectivos.
Por ejemplo, hace relativamente poco podemos encontrarnos
con publicidades con cuerpos diversos, con conductoras trans en la televisión,
o en series nacionales e internacionales se ha hablado sobre el nobinarismo,
etc.
A pesar de que no sea suficiente, sabemos que las leyes de
alguna manera “obligan” dando reprimendas o ciertos premios por cumplir con lo
que piden, por ejemplo, tener un 1% de trabajadores travestis-trans en los
medios (ley de equidad de género). Creo
fielmente que ver a personas iguales a nosotres en lugares donde encontramos
mucho peso ideológico es más que importante.
Si no tenemos representaciones, si no tenemos en la
conciencia colectiva estos pequeños detalles, ¿podemos dirigirnos hacia un
planeta más equitativo? Porque el poder de reflexión no lo tienen todes, muchas
veces no lo tengo ni yo. Todo lo que tenemos incorporado por la norma, por la
sociedad, tenemos que destruirlo, transformarlo y volverlo a juntar, aunque es un trabajo tan difícil del que nadie quiere
hacerse cargo. Y sí, ¿en qué momento vas a tener el tiempo de deconstruirte? Si
no hay paz. No hay silencios, no hay pausas.
Esa es la tarea que nos y me propongo. Propongo que en vez
de pensar en lo tedioso que es reflexionar acerca de todo esto, nos hagamos un
espacio de recapacitación diaria, que miremos esas pequeñas cosas
(publicidades, conductores de tv, etc) y pensemos ¿qué estoy consumiendo? ¿Me
gusta? Y si no me gusta, ¿cómo puedo cambiarlo?

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